Es una modalidad de locomoción y equilibrio que utiliza unos zancos de madera, y donde la base del pie marca las distintas alturas del zancudo. La tradición señala que el lugar donde se ha mantenido el juego con zancos ha sido en algunas localidades de La Rioja, Navarra y Castilla. La que mostramos aquí es la que se celebra de forma habitual en la localidad de Angüiano (La Rioja).